Los audífonos retroauriculares (Behind-the-ear, BTE) consisten en un estuche o caja de plástico duro que se coloca detrás de la oreja y va conectado a un molde de oreja hecho de plástico moldeable que cabe dentro del oído externo. Los componentes electrónicos están localizados en el estuche de plástico duro detrás de la oreja. El sonido viaja desde el audífono a través del molde de oreja y entra al oído. Personas de todas las edades usan los BTE para casos de pérdida de audición que varían desde leve hasta profunda. Un nuevo tipo de audífonos BTE son los de adaptación abierta, que con su pequeño tamaño permiten que se coloquen por completo detrás de la oreja. Solamente es necesario insertar un tubillo estrecho dentro del canal auditivo, lo que permite que el canal se mantenga abierto. Los audífonos de adaptación abierta son una buena alternativa para quienes sufren de acumulación de cera en el oído, ya que es menos probable que los audífonos se dañen por este tipo de sustancias. Además, hay personas que prefieren este modelo porque su voz no les suena tan diferente.

Los audífonos intrauriculares (In-the-ear, ITE) se colocan completamente en el oído externo y se usan en casos de pérdida de audición que va de leve a severa. El estuche que contiene los componentes electrónicos está hecho de un plástico duro. Algunos audífonos ITE también pueden venir con accesorios adicionales ya instalados como, por ejemplo, el sistema de bobina telefónica o telecoil. Ésta es una bobina magnética pequeña que permite al usuario recibir sonidos a través de los circuitos del audífono, en lugar de a través de su micrófono. Esto hace que sea más fácil escuchar las conversaciones telefónicas. La bobina telefónica también ayuda a los usuarios a escuchar mejor en los establecimientos públicos donde han instalado sistemas de sonido especiales, llamados sistemas de bucle de inducción. Los sistemas de bucle de inducción se pueden encontrar en muchas iglesias, escuelas, aeropuertos y auditorios. Generalmente, no se recomiendan los audífonos ITE para los niños porque ellos necesitan que les cambien frecuentemente el estuche, ya que sus orejas están en pleno desarrollo.

Los audífonos de canal auditivo se insertan dentro del oído y vienen en dos estilos. Los audífonos intracanales (In-the-canal, ITC) se hacen a la medida y la forma del canal auditivo del usuario. Los audífonos insertados completamente en el canal (Completely­in-canal, CIC) están prácticamente ocultos dentro de éste. Ambos tipos se utilizan en casos de pérdida leve a moderadamente severa. Por su tamaño pequeño, estos tipos de audífonos pueden ser difíciles de ajustar y de quitarse. Además tienen menos espacio para las pilas y otros accesorios, como la bobina telefónica. Generalmente, no se recomiendan para los niños pequeños ni para las personas que sufren de pérdida de audición de severa a profunda, porque su tamaño limita su potencia y volumen.